sábado, 5 de enero de 2013

Nos amamos tanto que tenemos que separarnos ahora,
en este momento tan insomne de la vida
cuando todo se siente tanto, y se oye tan fuerte
el aletear de las gaviotas.

Te amo tanto,
que intento no recordarte
y se me olvida tu ausencia
y saber que acordarme
no es lo mismo que haberme olvidado

Y tus ojos
luceros del desierto
de la pena seca
del amor de invernadero
de lo superfluo a lo profundo
el suspiro de la tierra
el mar eterno
frente a nuestros ojos
tenues y risueños.

Te espero en el desierto
en la sombra del pasado
en la espera terminada
en la sal perpetua
yo te espero.

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