Cuando una persona es para ti, no hay necesidad de cohartarla, así en su sutileza de existencia te hace bien,
pueden compartir sus alegrías y acompañarse, sin necesidad de modificarle algo...
Y yo absurdamente temiendo encontrarmele en una ciudad tan grande.
Y el verbo de amarte no es amar, es sufrir.
Y yo no quiero ser esposa, novia, esclava, propiedad, objeto de nadie, sino compañera.
Cada día estoy más lejos de aquel recuerdo, de esa leve alevosía de contemplar el paso deltiempo como un imán que revierte y libera y se disocia de esta triste realidad.
Y a fin de cuentas,
me sobran las mentiras para decirte que te desprecio.
Podríamos volver a pintar las paredes, subirnos nuevamente a ese tren, oler nuestros cuerpos, saturarnos de presente.
Y si volvieras, te diría: "Jamás volveré a cohartarte, que me quieras ya es todo un regalo"
"Usted no sabe cuanto aprecio su coraje de quererme"
pueden compartir sus alegrías y acompañarse, sin necesidad de modificarle algo...
Y yo absurdamente temiendo encontrarmele en una ciudad tan grande.
Y el verbo de amarte no es amar, es sufrir.
Y yo no quiero ser esposa, novia, esclava, propiedad, objeto de nadie, sino compañera.
Cada día estoy más lejos de aquel recuerdo, de esa leve alevosía de contemplar el paso deltiempo como un imán que revierte y libera y se disocia de esta triste realidad.
Y a fin de cuentas,
me sobran las mentiras para decirte que te desprecio.
Podríamos volver a pintar las paredes, subirnos nuevamente a ese tren, oler nuestros cuerpos, saturarnos de presente.
Y si volvieras, te diría: "Jamás volveré a cohartarte, que me quieras ya es todo un regalo"
"Usted no sabe cuanto aprecio su coraje de quererme"
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